cómo entiendo la psicoterapia

psicologo las palmas quien soy

La terapia psicológica es un proceso de ayuda al cambio, a través de una relación centrada en la comunicación, empatía y escucha, y a veces con el apoyo de ciertas técnicas. Entiendo la labor del psicólogo como facilitador del cambio a personas que por algún motivo no pueden conseguirlo solas en ese momento de sus vidas. Cambio significa algo distinto en cada persona, y en cada momento.

En una primera sesión la clave es la comprensión y correcta valoración del caso y de lo que uno busca cambiar. Lo más importante es establecer conexión, facilitar una buena comunicación, y buscar comprender. Aún si es tu primera visita con un psicólogo, no hace falta traer las ideas muy claras ni ordenadas: es función mía el facilitar que eventualmente la información vaya fluyendo y se vaya ordenando. De hecho, ya en esa primera sesión existe en sí terapia (el buscar definir y entender el problema que lo trae a uno, el uso de determinadas preguntas que traen información nueva o la colocan en otro sitio, el ir creando un mapa del asunto; eso ya es un inicio de cambio).

La psicoterapia puede ser o no una cuestión clínica: hay personas cuyo foco son procesos clínicos relacionados con síntomas depresivos o ansiosos; otras acuden motivadas por un proceso de crecimiento personal, de trabajo con la autoestima, duelos / cierres, problemas de pareja, etc. Yo trabajo desde diversas perspectivas complementarias, adaptándome al problema, a la solución, y a la persona.

Todos los enfoques habituales en psicoterapia son potencialmente eficaces (y ninguno es infalible), pero entiendo que hay cuestiones y personas que se pueden ubicar mejor en una perspectiva cognitivo-conductual flexible (mindfulness, estratégica); otras se benefician más de estar focalizadas en la emoción; y otras se benefician más de una visión humanista. De todas formas esto es muy individual y debe ajustarse a cada estilo personal y caso concreto, y contar con las preferencias y el lenguaje propio de la persona que busca el cambio.

También valoramos conjuntamente el ritmo de sesiones, con flexibilidad; creo adecuado que cada persona plantee sus preferencias y pueda marcar su ritmo libremente (¡cómo no!). Obviamente, se busca que el número de sesiones sea el menor posible, pero esa decisión es principalmente de quien recibe la ayuda.

Personalmente me parece esencial que haga el contacto por sí misma la persona que va a acudir; de hecho no doy citas a través de terceras personas: me parece un mal comienzo, y los comienzos importan mucho. Prefiero que se me informe a priori brevemente del motivo de consulta, por poder aclarar si es mi perfil de trabajo o si puedo recomendar a alguien más adecuado.